"UN EXELENTE TRABAJO REALIZADO POR NOELIA GIARLETTA "

Historia General de los Medios y Sistemas de Comunicación

El arte de hacer radio

La radio portátil como materialidad del arte  

 

Noelia C. Giarletta

 

Índice

 

1.    Fundamentación 3

2.    Surgimiento de la radio en Argentina 4

3.    Nuestras Primeras Radios 7

3.1 Temáticas abordadas en el medio

1.    Primeras Innovaciones 8

•  La Radio Portátil

1.    La radio y el surgimiento de un nuevo medio: El cine 13

2.    La radio y el surgimiento de otro nuevo medio: La televisión 15

3.    Conclusión 19

4.    Bibliografía 20

5.    Anexo 21

 

  Fundamentación

 

Reconstruir la imaginación desplegada alrededor de la innovación técnica de la radio portátil y sus primeros usos en la Argentina , sugiere tomar en cuenta la concepción de una historia de los medios de comunicación, donde los medios suponen aspectos económicos, políticos y técnicos ligados a la sociedad en las cuales se desarrollan, por tal motivo es necesario hacer un análisis desde la transdisciplinariedad para poder llevar a cabo este estudio.

Desde esta perspectiva, el presente trabajo, se posiciona sobre la base de considerar a la historia de los medios de comunicación, la cual coloca a los medios en un lugar de complejidad en una trama histórica más amplia. Por tal motivo, y en relación a la temática en cuestión, hay que considerar como fundamental el cambio histórico y el protagonismo del la técnica. Según lo expuesto por Mirta Varela “ La importancia de los medios de comunicación en la sociedad contemporánea es indiscutible y las hipótesis interpretativas del rol que cumplen, apelan a la historia sin excepción: las transformaciones técnicas, los cambios en la socialidad, o las relaciones entre lo público y lo privado, suelen comprenderse desde el análisis del momento de su emergencia, del contraste con las formas previas y su evolución.

En este marco se tratará de analizar la relación entre técnica y sociedad desde la radio, de conectar los cambios producidos en la sociedad moderna con el modo en el que se fue transformando la percepción contemporánea.

Surgimiento de la radio en la Argentina

“ El sabio no actúa y todo se hace 

Lao Tsé

 

Empezar con el análisis del surgimiento de la radio como medio de comunicación masiva en nuestro país implica contextualizar su inicio desde el punto de vista económico, político y social.

Hacia fines del siglo XIX, la Argentina enfrentó cambios en su estructura social, política y economía, proceso que se extendió hacia los umbrales del nuevo siglo.

A grandes rasgos se produjo el ingreso de nuestro país al mercado internacional como productor de productos primarios; el proceso se completó por la llegada masiva de inmigrares y la concentración urbana en la provincia de Buenos Aires. De esta manera la urbanización, la educación y la movilidad social generaron el desarrollo de los sectores medios de la población.

A partir de estos hechos se originaron modificaciones en la estructura política de la sociedad, que se correspondieron con otros cambios menos visibles, como ser: la industrialización y los procesos de proletarización de parte de las masas de inmigrantes.

El desarrollo de la radio acompañó las transformaciones: el aumento de la población y la urbanización, las cuales demandaron información y entretenimiento, es decir, que desde las concepciones de Beatriz Sarlo, se puede visualizar el impacto de la técnica como instrumento de modernización económica y propulsora de cambios urbanos. Sin embargo, no se debe dejar de lado las configuraciones de imágenes y los procesos de sus propias construcciones. Pues como se pudo especificar, es necesario comprender como el desarrollo de este nuevo medio de comunicación acompañó las evoluciones sociales en su propio contexto, y para ello es necesario reconstruir el imaginario, en el marco de estos cambios, donde se descubre la fascinación por lo nuevo.

Raymond Williams también va a trabajar sobre el eje problemático de técnica y sociedad, preguntándose si con la tecnología se presenta determinismo tecnológico sobre un medio particular o si es la tecnología un síntoma de la sociedad. El autor no se posiciona en ninguna de estas dos afirmaciones, pues marca su postura en el análisis de procesos históricos generados a partir de la Revolución Industrial , entonces cabría preguntarse ¿cómo la tecnología generó una mentalidad moderna? Para ello y siguiendo con las concepciones anteriormente descriptas en relación a la temática bajo análisis, lo que el autor postula es la necesidad de una determinación social para que los medios se constituyan en medios de comunicación. Por lo tanto, se precisa romper con la relación uno a uno para que se constituyan como tal. Ya se volverá sobre este punto.

Retomando lo expuesto por Sarlo se puede formular que en los primeros años de la década del 20' se producen fuertes cambios tecnológicos con consecuencias culturales de verdadera importancia, teniendo la radio un protagonismo de privilegio. “Se produce una verdadera locura de la radio, grandes expectativas de incorporación de know-how, importación de aparatos y sobre todo un impulso de construcción e investigación casera”

Se puede establecer un paralelo en lo que corresponde a la imaginación técnica de la radio respectodel cine , tomando en cuenta dos momentos cada uno de los cuales esta caracterizado por los intereses del público.

La autora marca el primer período donde las incipientes transformaciones radiales se van a llevar a cabo por jóvenes profesionales de clase media alta, “niños ricos” que pueden estar al día con las innovaciones de la tecnología, asimismo que cuentan con un capital científico que los habilita y posibilita en la emisión radial. Un mundo distanciado del mundo del saber técnico. Por lo tanto aquí se presenta una diferenciación, una separación entre la ciencia y la tecnología. El primer público de la radio es la elite porteña.

El segundo momento se encuentra ligado a la figura del aficionado, interesado por la técnica desde la cual no se accede solamente por medio de publicaciones de divulgación (pues en este periodo las revistas y emisoras formaban una red, donde se podía encontrar consejos, experiencias, suministros, entre otros) sino a través de un hacer manual, donde se hace presente un mínimo de saber técnico, no científico.

El aficionado tiene la habilidad de imaginar que la radio es un medio de emisión/recepción (2 vías), pues capta lo que otros aficionados trasmiten y trasmite las cosas desea. Tiene la posibilidad de comunicase con aquello que no se puede ver por medios de los ojos, superar los limites de la materialidad corporal de los sentidos.

De este modo se puede comprender el momento originario como una etapa caracterizada por la representación técnica de la radio, en donde la figura del pionero esta encarnada en cada radioaficionado, que a través de la construcción personal de aparatos emisores y receptores comprende y constituye la comunidad de radioemisores y radioescuchas. La traducción de los ondas sonoras no requiere un profundo conocimiento de sus propias reglas para acceder y vivenciar el disfrute. Por lo tanto, siguiendo a la autora, en este momento se puede establecer un corte entre el saber científico y el saber técnico. Aquí el saber hacer se pone en juego, frente a otro tipo de saber. Un saber hacer relacionado con la moral pionerística que funda la radio comprendida desde la propia construcción del receptor visualizado en las publicaciones, imágenes y concursos. Se genera una cultura del reciclaje, del artesano atado a sus propias condiciones materiales y económicas.

Era el tiempo donde, según la autora, se estaba armando un circuito entre oyentes, técnicos y potenciales emisores, donde a través de las cartas, de las revistas, de las exposiciones se unía lo técnico y lo maravilloso, la fantasía de poder transportarse en el tiempo y en el espacio.

Esto genera una locura por la radio, y a su vez, determina diferentes usos por parte de los nuevos usuarios. Establece cierta distinción donde la elite es la que se encargaba de investigar el grado de sofisticación que podía llegar a tener el sonido (investigación que quedaba solo en la teoría o vinculada al laboratorio) y por el otro lado los bricoleur , aquellos que cuentan con el saber hacer vinculado a lo técnico y lo manual.

El momento posterior, en el cual se establece el pasaje del mundo de los aficionados al mundo del brodcasting, se lleva adelante por medio de la institucionalización de la radio como medio de comunicación “ En consecuencia, comienza a delinearse la radio como medio. Desaparecen de las revistas especializadas, las galerías de fotos que muestran imágenes de aficionados transmitiendo o escuchando para dejar lugar en sus páginas a las primeras publicidades institucionales de las emisoras radiofónicas, ya plenamente constituidas como instituciones mediáticas hacia 1930 .”

Como se expresó anteriormente, Williams establece un análisis sobre esta institucionalización al formular el quiebre de la relación de las dos vías; de esta manera el sistema comunicacional se rompe cuando se fractura la relación entre emisor y receptor (relación uno a uno, direccional) y se constituye el sistema de brodcasting, el cual esta caracterizado por un emisor y muchos receptores. Este sistema radiofónico es copiado por la televisión para su propia expansión. Asimismo la radio incorpora la figura de flujo constante, por lo tanto en la combinación de ambas características – el flujo y la manera de emisión- se hace presente el sistema de comunicación.

El surgimiento de la radio en Buenos Aires se establece el 27 de agosto de 1920 impulsada por un grupo de jóvenes profesionales, Enrique Susini, Luís Romero Carranza, Cesar Guerrillo y Miguel Mujica, desde el teatro Coliseo. La audición fue individual, es decir, escuchada a través de auriculares. Fue la primera vez en nuestro país que se irradiaba un contenido, en este caso de tipo cultural, desde un solo centro de emisión a muchos receptores.

El interés demostrado por este nuevo medio había comenzado años antes, cuando en 1910, el ingeniero Guglielmo Marconi, creador de la telegrafía, había visitado nuestro país en el marco de los festejos del Centenario de la Revolución de Mayo de 1810 y en aquella oportunidad conoció a Enrique Susini y el ingeniero Teodoro Bellocq.

El responsable de la transmisión fue Enrique Susini, que un año antes, en Francia, había indagado sobre los equipos trasmisores utilizados por el ejército francés para las comunicaciones entre los frentes durante la Primera Guerra Mundial.

De esta manera, anunció: “ Señoras y señores: La Sociedad de Radio Argentina le ofrece hoy la ópera Parsifal de Richard Wagner, con la participación del tenor Maestri, la soprano argentina Sara César, el barítono Aldo Rossi Morelli y los bajos Chirino y Paggi, todos bajo la dirección de Félix Von Wingartner, acompañada por el coro y la orquesta del teatro Contanzi de Roma 

Junto con Guerrico, Carranza y Mujica, Susini formó desde ese instante LOR Sociedad Radio Argentina y acordó con los directores del Coliseo colocar una antena en la terraza de dicho teatro. Por este hecho fueron conocidos y denominados “ Los locos de la azotea 

Un año más tarde LOR Radio Argentina, trasmitía en forma regular desde distintos teatros, inclusive desde el Colon.

Tomando en cuenta lo propuesto por Stephen Kern y en cuanto a la concepción de la imaginación inmaterial y fantástica de producir una comunicación a distancia la introducción de la radiofonía cambia la perspectiva de experimentar acontecimientos alejados en igual tiempo, esto determinó la visión sobre el presente, preguntándo “ si el presente es una secuencia de acontecimientos locales individuales o una simultaneidad de acontecimientos distantes múltiples, y si el presente es una fracción infinitesimal de tiempo entre el pasado y el fututo o de mayor duración” aquí toman protagonismo la secuencia y la simultaneidad propias de la modernidad, donde la radio y la televisión copian a estructuras sociales anteriores, donde la radio toma las consideraciones comunicativas del teatro y la televisión de la radio.  

Nuestras Primeras Radios  

Temáticas abordadas por el medio  

La secuencia y la simultaneidad expuestas en el apartado anterior se irán materializando con el correr de los años en nuestra propia historia radiofónica, pues en 1921 la trasmisión de música clásica era un hecho diario y cotidiano. Al año siguiente, la noticia periodística ganó espacio entre las ondas, con la transmisión de la asunción del nuevo presidente Marcelo T. de Alvear.

El 14 de septiembre de 1923 se retrasmite (ya que no era totalmente en vivo) el campeonato de box, “La pelea del siglo” , entre Luís Ángel Firpo y Jack Dempsey desde el Polo Grouns de Nueva York. A partir de aquí, la venta de aparatos radiofónicos (tanto a válvulas como a galenas) aumento considerablemente , y en octubre del año siguiente se escuchaba la trasmisión del fútbol, con un partido disputado entre uruguayos y argentinos.

A la pionera LOR Radio Argentina se sumarían, Radio Cultura y Radio Nacional precursoras de las trasmisiones anteriormente mencionadas. En 1925 se instalan nuevas emisoras, Radio Pietro (adquirida por Teodoro Prieto), Radio Municipal y las pertenecientes a los diarios Crítica y La Nación. Al mismo tiempo en que se decretaba la regulación radiofónica, bajo el gobierno de Alvear , la radiofonía sumaba a LOW Radio Splendid y Jaime Yankelevich adquiría la licencia para administrar Radio Nacional, quien para 1931 obtiene otras emisoras en todo el país, entre ellas, LT3 en Rosario, LU2 en Bahía Blanca, LT4 en Mendoza y cuatro más en Capital Federal. Radio Nacional pasa a ser Radio Belgrano, cuando en 1933, el presidente Agustín Justo mediante una resolución prohíbe utilizar la palabra nacional para la denominación de emisoras.

Radio Cultura funcionaba en la Ciudad de Buenos Aires, creada por empresarios, los hermanos Del Ponte, quienes consiguieron un permiso de la municipalidad para que la

emisora se pudiera solventar por medio de la publicidad, siendo, de esta manera, pionera en

la temática. Además fue la primera radio que editó una revista, “Radio Cultura”.

Hacia el final de la década del veinte nacía el radioteatro, su origen es atribuido a Francisco Mastrandrea con “ La caricia del lobo” éxito que continuará Andrés González Pulido con su conjunto “ Chispazos de tradición” . Asimismo, este último se vió reglamentado en base al Manual de Radiodifusión, conocido en 1946; a partir de allí, los radioteatros debían evitar argumentos inmorales, personajes con rasgos poco valorables (alcohólicos, prostitutas, gangosos, tartamudos, entre otros) sumado a un régimen de fiscalización previa que determinaba plazos para la presentación de los programas, es decir, que la información a difundir debía ser presentada con antelación a la emisión en la oficina de la Dirección General de Radiodifusores.

Desde la consolidación y la masificación del medio se hicieron presente nuevas clases de

programas: informáticos, dedicados a la mujer, dedicados a los niños, las transmisiones deportivas en vivo.

La programación musical estaba marcada, en un principio por melodías gravadas, luego se produce la actuación de orquestas o artistas en vivo, más tarde llegó la transmisión desde los propios escenarios artísticos. En estos años el tango y el jazz fueron los protagonistas, luego hizo la entrada el folklore y una heterogeneidad de programación a consecuencia de las nuevas audiencias. “Los programas comenzaron a ser pensados en función de dos ejes: el primero era captar el interés de aquellos que convivían con un aparato de radio en su hogar, objetivo central; y el segundo era la evidencia de que ya no bastaba con entretener al oyente, también era necesario educarlo culturalmente”.

Retomando los planteos de Sarlo la educación cultural implicaba la construcción de criterios del gusto, pero sobre todo la incorporación del oyente en el mundo científico y técnico que salvaría la distancia y lo acercaría al progreso tecnológico que la propia ciencia había alcanzado.

En 1937 se inician las trasmisiones de LRA Radio del Estado. Ante la demanda de un mayor aporte al ámbito cultural se inició un proyecto que se llevará a cabo durante los años 1943-1944 denominado “Escuela de aire” que permitió la escucha de programas elaborados por el Ministerio de Educación, con el objetivo de complementar la enseñanza y como difusión de la cultura a manos del Estado.

Hacia la década del '40 la radiofonía había alcanzado un desarrollo económico y un impacto comunicativo muy importante. De esta manera, la radio, en la campaña electoral de 1946 jugó un papel protagónico como difusora de las ideas políticas, siendo una herramienta de propaganda. Al mismo tiempo el radioteatro experimentó un incremento en su audición. Se escuchaban las voces de Hilda Bernard, Rosa Rosen, Oscar Casco, Jorge Salcedo entre varios otros.

Los años cincuenta fueron paralelos al nacimiento de la televisión y a partir de 1957 con una nueva regulación, la censura y el cuidado de los contenidos se hicieron presentes cotidianamente. En esta misma década aparece la radio portátil en el país.

Primeras Innovaciones  

La Radio Portátil

A fin de la década del veinte, como se expresó anteriormente, la radiodifusión en la Argentina había crecido de una forma significativa y en relación a ello habían aparecido problemas similares a los surgidos en los brodcasting norteamericanos. Aunque en la comparación del desarrollo de estos últimos con los de nuestro país las diferencias eran considerables, los problemas se enmarcaban en el imaginario de la muerte o la ausencia de las conversaciones cara a cara, de las vitrolas o el periodismo escrito.

Aquí se demuestra como en el propio surgimiento de un medio pueden aparecer diversas perspectivas de uso, es decir, tomando las palabras de Williams y basándonos en los planteos de Patrice Flichy, donde establece un análisis de la historia de los medios de comunicación en distintas sociedades. Supone analizar la tecnología en el contexto social en la cual se desarrolla, no necesariamente donde se inventó, sino dónde se utiliza por primera. Es el momento de emergencia en donde aparecen una serie de posibilidades que abren lugar a lo que Williams denomina estructura del sentir. Figura retórica que junta aquello que considera opuesto (oximorón). Aquí se une la estructura objetiva (determinación con la que cargan las estructuras sociales), pero al mismo tiempo la percepción subjetiva, es decir, el modo en que los sujetos perciben su ubicación en estas propias estructuras.

De esta manera, el hombre al estudiar los fenómenos correspondientes a las oscilaciones que no son perceptibles al oído, consiguió generar y utilizar ondas de frecuencia, lo que dio nacimiento a la radio. Con ella, y a través de sus propias comunicaciones a distancia, se dejó de lado los vínculos con los hilos conductores utilizados en la telegrafía y en la telefonía.

En 1865, el físico Maxwell plantea que las oscilaciones eléctricas de frecuencia muy altas podían propagar por el espacio, a velocidad de 300.000 km por segundo.

Estas teorías fueron confirmadas por los aportes establecidos por Heinrich Herz, quien produjo ondas electromagnéticas ; esto supuso su propia existencia, para lo cual construyó un circuito oscilante que producía unas ondas capaces de trasladarse por el espacio y ser detectadas por un cable eléctrico a modo de antera en el que generaban una corriente eléctrica oscilante similar a la producida en el circuito de origen. Abriendo así el camino de la telegrafía sin hilos.

Otros aportes fueron establecidos por medio del Alexander Popov quien inventó la antena y Guglielmo Marconi, quien tomando todos los descubrimientos anteriores y tras un largo recorrido logró realizar una transmisión de telegrafía sin hilos a distancia.

El receptor de radio fue evolucionando a medida que progresaban las válvulas . En un primer momento se alimentaban con acumuladores de corrientes, después con electricidad. Luego se redujo el tamaño de los receptores y trasmisores a medida que fueron evolucionando los circuitos integrados y los transistores.

El transistor fue descubierto por los investigadores Bardeen, Brattain y Shockley en los laboratorios Bell en el mes de diciembre de 1947 y dado a conocer en junio de 1948 a la comunidad científica mundial. Este dispositivo cumplía las mismas funciones que un triodo, el tubo de vacío o la válvula electrónica que hizo posible la aplicación practica de la radiotelefonía.

Pero este nuevo dispositivo era mucho mas pequeño que sus antecesores y consumía mucha menos energía. Al principio fue visto como una curiosidad, pero las amplias posibilidades que ofrecía en diversos campos como el de las comunicaciones, la cibernética que estaba en sus primeros pasos, en la electrónica aplicada a la medicina, la industria del entretenimiento, el desarrollo de nuevas armas en el campo militar, hicieron que este nuevo invento fuera objeto de una amplia y rápida investigación, y ya en el año 1950 los transistores, que al comienzo fueron utilizados solamente para aplicaciones en baja frecuencias (amplificadores de voz, por ejemplo) fuesen ganando cada vez un mayor campo de acción. Es así que en Estados Unidos aparece en el año 1954 el primer aparato de radio de bolsillo, el Royal Zenith 500, todo un clásico que marco un hito en la historia de la radiodifusión para el público.

En la Argentina , en 1924, se introducía una innovación respecto del medio, los parlantes, modificando sustancialmente las condiciones de escucha. De esta manera Andrea Matallana plantea que en ese año había comenzado la venta de parlantes, revolucionando el modo de relación con los oyentes, pues aseguraba la llegada a un público más numeroso y creaba un ámbito de sociabilidad específico. El aparato receptor se ganaba así un lugar importante en el hogar, reuniendo a su alrededor a la familia entera. La radio había llegado a la intimidad de los hogares y progresivamente fue cambiando sus modalidades de emisión. Un signo importante en el crecimiento del medio es el hecho de que se mismo año se creo La Asociación Argentina de Brodcasting, pero que tuvo una vida muy corta.

En un primer momento, según lo planteado por Ricardo Hayde, cuando los usuarios de los equipos a galena recibían los mensajes radiofónicos, para el oyente era dificultoso sintonizar la señal con nitidez si no utilizaba auriculares; de esta manera el autor postula que el hábito de recepción en la radio se estructuró sobre prácticas individuales. No obstante la aparición de los parlantes hicieron una escucha colectiva (a contraposición de la escucha individual de los auriculares) y la desaparición de las radios a galena. Se pasa al disfrute social, con la familia, amigos, en los hogares, en lugares de trabajo y espacios públicos.

En este camino evolutivo que vamos marcando, se produce una variación en los aparatos receptores. Los grandes artefactos que ocupaban un lugar privilegiado en los hogares abrieron las puertas a equipos más pequeños, de utilidad práctica hasta llegar a los transistores.

En la Argentina , las revistas especializadas recién se hacen eco de estos nuevos aparatos a principios de 1953, y podemos leer en la revista “Radio-Chasis” una de las más populares y difundidas de esa época, un artículo que comenzaba con el siguiente encabezamiento:

“ Una nueva Maravilla: El transistron ¿Será la válvula del futuro? “Entre los descubrimientos más importantes del último quinquenio se encuentra esta pequeña maravilla que es el transistron, y que ha surgido como una consecuencia lógica del desarrollo de los diodos de germani, silicio, etc. No es otra cosa que el equivalente de un triodo valvular, pero mucho mas pequeño y con aplicaciones que a éste le son vedadas”

A pesar de esto no encontramos en el mercado local estos nuevos componentes, y recién en el año 1956 apreciamos anuncios de casas especializadas que comienzan a ofrecer uno de los primeros transistores en popularizarse: el CK722 de la firma Raytheon y desde aquí la literatura técnica comenzó a inundarse de artículos en los que se trataba la teoría de funcionamiento de este nuevo elemento y circuitos para su aplicación práctica. En nuestro país comenzaron a aparecer “kits” que ofrecían en un conjunto todos los materiales para armar un receptor, por otro lado, casas comerciales pusieron a la venta los mismos “kits” ya armados y listos para usar.

Las principales marcas de estos productos eran de los fabricantes de bobinas de radio, tales como Pigmeo (su nombre evidenciaba la pequeñez de sus componentes) Topeco, Ramco, Ache, etc. Y los receptores tenían marcas que en algunos casos perduraron muchos años, tales como los producidos por Nobleza Radio, y la filial local de Philips.

Las consecuencias que derivaron de la aplicación del transistor al campo de la radiodifusión fueron muy importantes, y expandieron la popularidad de la radio como medio de comunicación masiva en forma rápida y de acceso a todas las capas sociales de la población, dado los relativos bajos costos que resultaron de la producción en masa de tales aparatos.

Antes del advenimiento del transistor era muy común que la familia se reuniera al anochecer a escuchar la radio en familia, y todos debían escuchar el mismo programa que generalmente era el que prefería el jefe de familia, alguna novela en episodio, un programa musical y los informativos, quedando reservados los programas deportivos para una franja horaria y semanal restringida. La posibilidad de que cada miembro de la familia tuviese su propia radio portátil, hizo que se diversificaran los programas, y según las zonas del país, se iban diversificando también en función de los diversos intereses de la población.

Como se dijo en el párrafo anterior, la manuabilidad del transistor, cambio su función y el uso de la radio. A partir de allí, fue posible trasportar el aparato sin estar condicionado por el cable se que enchufaba en la pared.

En esta década la programación estaba destinada al ámbito familiar, pues uno de los productos con mayor audiencia en el horario nocturno fueron Los Pérez García , con niveles extraordinarios de escucha y prestigio que perdurará por muchos años. La clase media se dedicaba a la audición de Jabón Federalque se trasmitía por Radio Belgrano, con un primer lugar en la preferencia de sus oyentes. Asimismo, la música continuaba presente, el tango y el folklore, junto a la consolidación de programas cómicos, como por ejemplo, Los cinco grandes del buen humor . El radioteatro trataba de conservar su audiencia femenina, que por aquel entonces era disputaba con un nuevo medio: la televisión.

La portabilidad en nuestro país se revolucionó con la radio Spica, máximo exponente del avance tecnológico. Esta misma determinó que los radioescuchas salieran de su hogar con una escucha personal, portable y ambulante profundizando la posibilidad de escuchar el flujo constante de temáticas protagonistas en el medio; de hablarle al oyente al oído. La radio acompaña al usuario, que combinaba la escucha con otras tareas, sean laborales, domesticas, de entretenimiento o sus propios desplazamientos en automóvil.

Se produce un salto de espacialidad, una migración hogareña tanto de los aparatos – incluso cuando la televisión ocupó el lugar de la radio en los espacios del living -así la radio pudo llegar a ciertos lugares donde el nuevo medio o incluso otros medios como el fonógrafo no podían llegar.

La temática de espacialidad, esta comprendida en los propios orígenes de la radiofonía teniendo en cuenta la propuesta de llevar a cabo una comunicación a distancia.

El contexto social, económico y político de fines de la década del ‘50 y principios del `60 en nuestro país estaba denominado según el historiador Eric Hobsbawm como los “años dorados” ya que se trató de años de gran crecimiento económico. Sin embargo, esta época también se caracterizó por fuertes cuestionamientos y transformaciones que se reflejaron en la cultura del país. Aquí ubicamos la modificación de la espacialidad de la radio y el punto de ruptura de la relación 1 a 1 que Williams formula. La radio llega a millones de oyentes que pueden escuchar su programación miscelánea a cada hora del día. En palabras de de Ximena Tobi “ El carácter masivo del mensaje radiofónico pasa a constituir un valor al menos en dos sentidos: para el anunciante que busca a esos millones de oyentes en tanto consumidores; y para la propia institución radiofónica que se construye como la más escuchada .” En la cita de la autora se puede corroborar como en el medio existían otras temáticas, vinculadas al contexto comercial, económico e informativo por el cual estaba atravesando el país.

Con la televisión, los programas en vivo empiezan a ser cada vez más escasos y por tal motivo la información y la música se convertirán en protagonistas del discurso radiofónico. El medio se posiciona en el horario de la mañana con una audiencia ávida de obtener noticias recientes a primera mano. Estéticamente se posiciona un código informal con El Diablo Cobo La Gallina Verde Rapidísimo de Héctor Larrea.

No obstante, no hay que dejar de mencionar, en cuanto al informativo el notable papel que cumplió Ariel Delgado desde Radio Colonia (Uruguay) con una frase clásica: “ Hay mas informaciones para este boletín” en el contexto de la censura militar impuesta por el presidente de facto Onganía.

En el ámbito infantil se escuchó a Escalera a la fama , y en tanto repertorio folklórico: Argentinísima. No se dejaba de lado la información deportiva, que con nuevas voces relataba los acontecimientos, entre ellos, Lisandro González Longhi, Oscar Gañete Blasco y Pérez Trigas por mencionar algunos.

Asimismo estas características puede ser explotada, aun más, teniendo en cuenta la concepción de radio portátil, ambulante, viajera; pues como se expresó, las radios portátiles posibilitaron que los oyentes sean acompañados por el medio en las canchas de fútbol, en las vacaciones, yendo de viaje. Así el aparato receptor se desplazó con el oyente, fortaleciendo las condiciones de fidelidad, ya sea a una emisora o a una voz en particular.